Hoy me permitiré ser feliz pase lo que pase y tomaré todo como el tesoro de la vida.

Me encuentro en un lindo sueño, donde luego de haberme desconectado  la noche anterior de todos los problemas y preocupaciones,  me dispuse a realizar un viaje al interior de mi ser.  Estoy  tan relajado  que puedo sentir el peso de mis párpados. Regreso a este mundo físico, con una pesadez en el cuerpo, una pereza tan deliciosa y un calorcito demasiado agradable.    Disfruto por unos instantes y doy algunas vueltas sin querer levantarme de inmediato.  Pero antes de dar ese paso con pie derecho para un gran día, comienzo a rememorar esos recuerdos del sueño, donde por pedazos se vienen imágenes que después desatan novelas coherentes e historias demasiado locas como para contarlas, pues estuve volando y la sensación era tan agradable que no quería despertar.

Qué difícil desconectarse de ese mundo, pero puedo contemplarlo porque programé mi reloj con suficiente tiempo para no perderme de esta experiencia.  Abro los ojos y veo cómo otro mundo se abre a mis pies, a mi conquista y a una cantidad de situaciones que afrontaré con el mayor éxito, pues no me dejaré contagiar de la tristeza ni de los aceleres de la vida cotidiana.  Hoy me permitiré ser feliz pase lo que pase y tomaré todo como el tesoro de la vida.  Ahora que caigo en cuenta, sentiré como floto en el espacio en una bola azul llamada tierra e intentaré percibir como rota, al cambiar la posición del sol y las estrellas.

Disfrutaré esa brisa inteligente con sus autopistas y ritmos, moviéndose al compás de sus amigos los árboles, y si estoy más de buenas, podré contemplar la caída del agua desde el cielo.  ¡Qué feliz me siento¡ debo compartirlo, aprovecharé este momento  para decirle a mi grupo familiar y amigos cuánto los quiero y ver en sus ojos cómo se sorprenden y se alegran cuando se los digo.  De pronto uno de ellos me expresa lo mismo y lo disfrutaré con mi corazón abierto.

¡¡¡Uyyy pero que gran diversidad de plantas, piedras, edificios y personas de todas la culturas¡¡¡, todos con el mismo cuerpo. Qué particular, pero con rostros y maneras de expresarse diferentes.   Hoy si que he disfrutado el día. Cuan profunda es la satisfacción cuando se presta un buen servicio. Me llena el alma, me hace sentir importante y productivo.  Bueno. Regreso a casa después de haber cumplido todo con mi objetivo de ser feliz.  Voy contento a mi recinto a ver a mis seres queridos quienes después de nuestra comunicación por teléfono y por email quieren verme con alegría y esperarán ese pasabocas que les llevo con todo mi cariño.  ¡Ahh¡ llegue a casa.   Lleno de gozo, pues no fue un día de rutina sino de contemplación y aprendizaje.